domingo, 16 de noviembre de 2008

ANFITRIÓN: BROWN; LUGAR: LONDRES; MES: ABRIL

Como quien no quiere la cosa, ha acabado la cumbre del G20 en Washington. La reunión, como ya estaba previsto, tenía como único tema la crisis financiera mundial. Horas antes de empezar la reunión, algunos mandatarios ya pronosticaban que ésta cumbre no iba a solucionar de un plumazo las dificultades económicas que azotan al mundo, sino que sería necesarias muchos más encuentros.
No obstante, ha habido importantes acuerdos. Los mandatarios (jefes de Estado y de Gobierno) han aprobado un borrador final con importantes acuerdos: por ejemplo, se han comprometido a no elevar las trabas al comercio y la inversión en los próximos 12 meses. Asimismo, se han marcado el fin de año como plazo máximo para resolver cuestiones peliagudas referentes a la Organización Mundial del Comercio (OMC). También tienen previsto abordar futuras reformas del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Y también ha quedado claro que habrá más cumbres similares. La más inmediata, en Londres, tendrá como anfitrión al premier británico, Gordon Brown. Al acabar la reunión, llegaron las valoraciones de cada uno de los mandamases.
Destacamos, en este sentido, la del presidente francés Nicolas Sarkozy. Acompañado del presidente de la Comisión, el portugués Durao Barroso, Sarkozy ha calificado este encuentro de "histórico" (empieza a chirriarme este calificativo) y ha destacado la importancia de que países con intereses tan diferentes hayan podido llegar a un acuerdo por unanimidad. Respecto a Bush, el presidente galo ha admitido que hay "diferencias de criterio", pero ha dicho de él que es un socio "difícil, pero leal".
El organizador de la próxima cumbre, Gordon Brown, ha insistido en que organismos como el FMI den mayor importancia a las economías mundiales emergentes. Otra líder europea, la canciller Angela Merkel, es partidaria de alcanzar un acuerdo sobre Doha (liberalización comercial) en la actual administración estadounidense.
Y a todo esto, ¿qué ha dicho nuestro presidente? Zapatero se ha mostrado satisfecho (demasiado, en mi opinión) no ya sólo por los acuerdos tomados, sino por el simple hecho de estar ahí. Él se muestra optimista respecto a su asistencia a la próxima cumbre de Londres. Hay que tener en cuenta que en esa cita el anfitrión ya no será Bush, sino Brown. No en vano, el líder británico ha sido uno de los impulsores de que España estaría en Washington. ZP es contrario a establecer medidas proteccionistas, que califica de "gravísimo error". Y también ha reconocido que el impacto de los acuerdos adoptados "llevará su tiempo".
Hemos citado las reacciones de los líderes mundiales, ¿qué dice la prensa extranjera y nacional? Comenzamos con The Wall Street Journal y The Washington Post. Ambos coinciden en señalar la victoria de Europa en esta cumbre ante un Bush, dicen, con una posición cada día más debilitada. Por su parte, The New York Times considera que los acuerdos adoptados serán responsabilidad del presidente electo Obama.
Los periódicos británicos siguen la misma línea que los estadounidenses. Así, The Times ha destacado el liderazgo de Brown en esta cita; algo parecido dice The Guardian.
Aquí en España, el editorial de El País reconoce que, a pesar de que las decisiones tomadas son principios genéricos, se deja bien claro que el sistema financiero debe reformarse. Destaca el papel que ejerce (y va a seguir ejerciendo) China, "verdadera potencia económica mundial emergente". No deja pasar por alto el "éxito político" del Gobierno para estar en EE.UU.
ABC ha hecho hincapié en la complejidad del 15-N. El periódico se muestra un pelín escéptico ante los resultados de la cumbre. Para muestra, un botón: "Los presidentes del Gobierno ayer presentes en Washington seguirán teniendo mañana que enfrentarse a la recesión económica que dejaron en casa".
En un editorial de Ignacio Escolar (director de Público), se culpa claramente a George W. Bush de la caída del sistema financiero mundial. Así, se queja de que el documento marco de la cumbre "sólo dedica dos párrafos a explicar las causas de la crisis". Y acaba de la siguiente manera: "Ayer fue el último acto de Bush. Lo mejor que nos deja no es mérito suyo: se llama Obama".
Por último, de La Vanguardia no quiero destacar ningún editorial, sino encuesta que reza así: "¿La cumbre de Washington servirá para solucionar la crisis económico-financiera?". Al cierre de este post (16:30 horas), los resultados son los siguientes:

9% - SÍ
88% - NO
3% - NS / NC

Como vemos, los resultados hablan por sí mismos.

No hay comentarios: