sábado, 24 de enero de 2009

VAMOS A POR LA CIENCIA...

O al menos eso es lo que debe de pensar Obama. Si en su primer día en el despacho oval ejerciendo ya de presidente firmó el cierre de Guantánamo en el plazo máximo de un año, el demócrata sigue adoptando polémicas decisiones que van a dar mucho que hablar.
Ahora ha aprobado los ensayos con células madre embrionarias. Recordemos que estas pruebas fueron vetadas por la administración Bush. El republicano, que ya descansa en Texas (de momento, no ha vuelto a hablar) alegó "razones morales" para su rechazo. Ahora, su sucesor dice que el objetivo de esta autorización es ver si inyectar estas células en los pacientes es seguro, aunque también ha explicado que se observará si se producen signos de recuperación en la médula. Los fondos federales para esta investigación estuvieron prohibidos hasta 2001, cuando Bush permitió dedicar dinero a trabajar con las líneas celulares ya disponibles.
La reflexión que hago en torno a esta cuestión es la siguiente: ¿Obama sabe que ha sido escogido para gobernar un país y no para hacer un "gobierno anti - Bush"? Insisto: no estoy diciendo que esta medida no sea importante, pero, modestamente, le recomendaría que fuera "poco a poco". Tiene 4 años por delante y considero que tiene todo el tiempo del mundo para tirar adelante estas y otras medidas.
Como dije en el anterior post, también hay que hablar del aborto. Porque el presidente también ha autorizado la financiación estatal de los grupos abortistas en el extranjero. Las concesiones del gobierno estadounidense a este tipo de grupos ha sido un vaivén: autorizadas durante mandatos demócratas y prohibidas durante mandatos republicanos.
Distinto tema, pero hago la misma reflexión que antes: "Obama, vaya poco a poco, no vaya a ser que se quede sin ideas" (que de eso, Zapatero le puede hablar largo y tendido).
Amante de las nuevas tecnologías, Obama ha cambiado otra tradición en la Casa Blanca. Ha sustituido el tradicional mensaje radiofónico por un discurso a través de Internet. Su estreno ha sido para presentar su plan de estímulo de la economía, valorado en cerca de 635.000 millones de dólares.
Y no podríamos terminar este post sin hablar de la primera dama. Resulta que Michelle está indignada por la aparición de dos muñecas de sus hijas Sasha y Malia. Las muñecas en cuestión se llaman "Sweet Sasha" y "Marvellous Malia". La portavoz de Michelle Obama considera "inadecuado" que se utilice a personas jóvenes con objetivos de márketing. Hombre, hasta cierto punto la mujer tiene razón. Pero debe aprender que esto será ya una tónica habitual. Como se dice, va con su sueldo (en este caso, con el sueldo de su marido).

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